25/2/09

Emilio Gutierrez

Es arriesgado hablar de alguien que no conoces, sobre todo si conoces tan pocos datos como los que maneja la prensa a dia de hoy. Es mucho más fácil ponerse en su piel y comprender el hecho por el que ha saltado a la involuntaria fama y gloria para algunos. Los hechos se resumen en A Emilio le volaron la casa al mismo tiempo que hacía saltar por los aires la fachada de la casa del pueblo de Lazka y Emilio cogió una maza y destrozó una herriko taberna. En el periódico he encontrado un blog en el que intentan recaudar dinero para su causa, no tanto para que arregle su casa (que tendría que cubrirlo el Estado) como para que pague la indeminización que tendrá que pagar a la herriko taberna. En el pueblo ya le han sentenciado socialmente y han aparecido pancartas y pintadas donde le acusan de fascista.

El video es estremecedor la verdad, es rabia, es impotencia, hay cierto arrepentimiento también en sus palabras, en saber que se le ha ido de las manos, que las consecuencias pueden ser terribles, que se tiene que ir del pueblo seguramente...Es una reacción tan humana, tan valiente y tan loca al mismo tiempo, está claro que si la gente se desprendiese de tanto miedo quizás el final del conflicto vasco tuviera un fin en el horizonte, pero debe ser tan dificil y complicado renunciar a la aparente tranquilidad, tener que vigilar tus pasos, recibir anónimos, amenazas simplemente por mostrar que estás en desacuerdo con la barbarie. Desde aqui todo mi apoyo y admiración para una locura justa y necesaria.

1 comentario:

C. dijo...

Esto... si su casa debe pagarla el Estado, la herriko taberna también, ¿no? Bueno, supongo que la diferencia es que de una cosa no se sabe el autor y de la otra sí.

Por lo demás, al menos este señor ha pagado con odio una cosa que le han hecho el día anterior. Los etarras pagan con odio humillaciones pasadas. Ahora: ¿hasta cuándo es legítimo odiar? O mejor dicho, ¿hasta cuándo es comprensible? Pues hasta siempre, o hasta nunca.

A mi no me parece valiente, ni cobarde, aunque desde luego sí perfectamente comprensible. Lo que hace falta es mucha varaaaaaaaaaa!!!